{"id":20694,"date":"2020-06-16T12:38:02","date_gmt":"2020-06-16T17:38:02","guid":{"rendered":"http:\/\/abrelatas-agv.com.mx\/?p=20694"},"modified":"2020-06-16T12:38:02","modified_gmt":"2020-06-16T17:38:02","slug":"extracto-del-libro-durango-cronicas-nostalgicas-de-jesus-marin","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/abrelatas-agv.com.mx\/?p=20694","title":{"rendered":"Extracto del libro, Durango: Cr\u00f3nicas nost\u00e1lgicas de Jes\u00fas Mar\u00edn"},"content":{"rendered":"<p>Extracto del libro, Durango: Cr\u00f3nicas nost\u00e1lgicas de <\/p>\n<p>Jes\u00fas Mar\u00edn<\/p>\n<p>-todav\u00eda a buen recaudo de mi amigo el poeta y escritor duranguense, Jes\u00fas Mar\u00edn. <\/p>\n<p>Tirarse desde las alturas. Ser un \u00e1guila. Ser un \u00e1ngel. A tus cinco a\u00f1os. Desciendes  por el trampol\u00edn con  forma de Delf\u00edn, caes de nalgas en el chapoteadero. \u00a1 Mira mam\u00e1, ya soy un ni\u00f1o grande! Sonre\u00edmos, empapados y felices. Nuestras risas se confunden con las de otros escuincles que patalean el agua. El agua  nos llega a los tobillos, para nosotros, ni\u00f1as y ni\u00f1os peque\u00f1os, es un feroz mar. Nuestros padres nos miran entre angustiados y lo que sigue. Como toda madre, la m\u00eda lleva un cambio en su m\u00e1gica bolsa, donde cabe el universo. Me quita la ropa mojada. Crema por todo el cuerpo, un leve rega\u00f1o. Beso en la frente. Y peine por las gre\u00f1as.<\/p>\n<p>Caminamos al amparo de   frondosos \u00e1rboles, algunos quiz\u00e1 centenarios. Camino  de la mano de Mam\u00e1 y  Pap\u00e1. Somos la santa trinidad. Duro de harina  con verduras  en la mano.  Mi padre  dici\u00e9ndome lo antiguo que es el Parque. En  su ni\u00f1ez en el parque, ci\u00e9negas y  nutrias. Pescaba ranas con sus hermanos. El rumor de las aves en la copa de los gigantes, es rumor del viento.  El cielo de un azul intenso de nuestro Durango. Con la limpia mirada de Dios. <\/p>\n<p> Los domingos son del  Parque Guadiana. Irse todo el d\u00eda, de paseo. De d\u00eda de campo.  A jugar a la pelota. Sentarse en las bancas. A mirar a la gente. Respirar aire limpio. A ser ni\u00f1o simplemente. Demostrar que sabes andar en Bici. Montado en  triciclo rojo. \u00a1Apacheee, duran para siempre! como los recuerdos de la infancia. Te compran frutas. Algod\u00f3n rosado de az\u00facar, pegajoso. Dulce como los besos de mam\u00e1.   La foto familiar  en el caballito. Los tres juntos.  Para el llavero de mi ap\u00e1. El Quiote, jugoso y rico. El raspado de tamarindo.   <\/p>\n<p>Es Domingo. Eres libre. Eres inmensamente feliz. Est\u00e1s en el parque Guadiana. No tienes otra obligaci\u00f3n que la de ser  insoportable, travieso y escandaloso; escuincle. Al medio d\u00eda, mam\u00e1 saca de su bolsa m\u00e1gica,  mantel tejido de sus santas manos, vasos, platos de peltre, los tiende en el pasto. A veces son gordas, otras emparedados de jam\u00f3n o tortas de frijoles refritos y de huevo con chorizo. De un frasco, agua de lim\u00f3n. En familia, lejos de la cotidianidad. Nos llama a comer. Rega\u00f1a  a mi padre porque mi traje dominguero se mancha de lodo. Deber\u00eda darte verg\u00fcenza Jes\u00fas, mira como has puesto a la criatura. La criaturita sonrie mostrando sus colmillos. C\u00f3mo lo vamos a llevar a la misa de una, a los \u00c1ngeles. Sonre\u00edmos los hombres de la casa. C\u00f3mplices en el delito.  Son cosas de hombre. Las mujeres no saben de esas cosas.  <\/p>\n<p>Ese nuestro parque Guadiana donde dicen se perdi\u00f3 una china. El mismo que contempl\u00f3 el Capit\u00e1n Ibarra y le record\u00f3 a su tierra natal Guadiana, en su  Espa\u00f1a, donde  17 a\u00f1os antes,  naci\u00f3. Ahora  fundador de Durango. De m\u00e1s all\u00e1 del Agua. Este parque, bosque en aquel entonces, vio el conquistador hace m\u00e1s de cuatrocientos a\u00f1os. Con su manantial  de agua cristalina, alimentando riachuelos y arroyos. Agua fresca y pura. Un ojo de agua que llamar\u00edan El ojo del Obispo. Ojo de agua que ha saciado la sed de los duranguenses por siglos. Ese nuestro parque Guadiana, tan devastado, tan saqueado. Expropiado por codicia y ambiciones pol\u00edticas. Con sus  gallardos leones vigilando la llegada de sus visitantes. La enigm\u00e1tica dama del c\u00e1ntaro en la fuente de las ranitas, ideal  para  chapotear los peques y los no tan peques. Te adentras a sus secretos. Una enorme jirafa de acero te reta a escalarla. Los columpios son una delicia. Las escaleras de madera  con su puente sobre un  foso  de cocodrilos. El cohete a la luna y su descenso en resbaladero. Los sube y baja gemelos. Juegas al cuidado vigilante de tu padre, bajo el ala de mam\u00e1 gallina. Ten cuidado, si algo le pasa al ni\u00f1o. D\u00e9jalo mujer que se divierta. Mi madre quiere matar con la mirada a mi padre. El gusano lo montas. No te dejan meterte a la oscuridad  de las entra\u00f1as del gusano. Huele a caca. Te dicen. Es porque ah\u00ed vive el coco. El viejo del costal, pregunto con malicia. Corres como potro loco por el parque, con tus piernas zambas y tus aparatos ortop\u00e9dicos. Frankenstein en miniatura. El peque\u00f1o oc\u00e9ano ante ti. El lago de los patos. Le echas migas a los peces y  patos. Se arremolinan en la orilla. Pap\u00e1 te levanta en brazos para que tengas m\u00e1s acercamiento. Me gusta mi pap\u00e1. Amo a mi Chuchis. A mi Jes\u00fas:  me sube a sus hombros para que vea el mundo desde las alturas. Me carga en caballito cuando estoy cansado. O para jugar a los vaqueros. Me acurruca en sus brazos para que duerma la siesta como cuando era  beb\u00e9.    <\/p>\n<p>En la otra orilla  se vislumbra  el Auditorio del pueblo. Ah\u00ed ver\u00e9 luchar a mi h\u00e9roe, el Santo el enmascarado de plata. Me tomar\u00e9 una foto con \u00e9l. Es la casa del deporte y el espect\u00e1culo, en Durango. Duela de los le\u00f1adores  en un futuro  distante. Eres un ni\u00f1o de cuatro a\u00f1os. Eres due\u00f1o del mundo. Te compran  tu globo, la alcanc\u00eda de yeso,  basculear\u00e1s a cada adulto para llenarla. La quiebras con lo que sea, a los  pocos d\u00edas. El otro domingo conseguir\u00e1s otra. Privilegios  de ser hijo unico.  <\/p>\n<p>El Parque Guadiana de hoy,  agoniza. Su chapoteadero no existe. Se robaron sus leones originales. A la dama del c\u00e1ntaro la secuestraron. Su fuente de la  alegr\u00eda con versos de Gabriela Mistral, no s\u00e9 si existe. Han privatizado el oxigeno que respiras. La alberca ol\u00edmpica es un privilegio  de billetudos, con horarios nazis. Es un peque\u00f1o campo de concentraci\u00f3n. Ya no nos pertenecen el Parque. Su antes florido y hermoso arbolado  agoniza. Cada gobierno hace y deshace con nuestro estoico Parque Guadiana, lo que se le hinchan sus tanates. Renta sus espacios, hace negocios. Tala \u00e1rboles. Ya no hay patos . Ya no hay ni\u00f1os. Apenas unos pocos madrugadores, retan al fr\u00edo y trotan entre el hast\u00edo y la soledad de un parque moribundo.<\/p>\n<p>La Ol\u00edmpica. Entrenamiento de futuros nadadores medallistas. Pocas albercas para la gente com\u00fan y corriente. La que no va a los clubes. Hay otra, la Ariel, de la Universidad. La ol\u00edmpica  con sus dos  trampolines. Plataforma de  tres y diez, metros. Y su foso de tres de profundidad, morada de sirenas, tritones  y monstruos marinos. <\/p>\n<p>En esas aguas de  azul cristalino, mi  padre me ense\u00f1a  a nadar. Usa el  salvaje estilo  espartano.  Mi pap\u00e1  Jes\u00fas Mar\u00edn es un gran nadador. Campe\u00f3n  en los 1800 metros en nado libre. Es una tradici\u00f3n familiar la nataci\u00f3n en los Mar\u00edn.  Mi primos compiten y ganan  medallas. Todos menos yo. Mam\u00e1 pollito lo proh\u00edbe. Mi hijo es muy propenso a enfermarse de la garganta. Cada a\u00f1o, con el invierno, mam\u00e1 d\u00e1ndome jarabe. Unt\u00e1ndome vaporub. Que nade en la tina al ba\u00f1arse. Dicta tajante orden. Y cr\u00e9anme, las \u00f3rdenes de mi madre se cumplen porque se cumplen. Nos escapamos mi padre y yo a la ol\u00edmpica, en secreto, sabiendo que si se entera, nos espera el pared\u00f3n de fusilamiento. Mi pap\u00e1 me avienta a la alberca, a lo bajito. Nadas o te ahogas. Bien salvaje. Y s\u00ed este m\u00e9todo para aprender a nadar  no falla. Yo no tengo  miedo. Confi\u00f3 en mi viejo. Toda la vida confi\u00e9 en \u00e9l. Nunca me dej\u00f3 ni abandon\u00f3. Solo la muerte se lo impidi\u00f3 estar conmigo. Lo tuve toda mi vida. Lo extra\u00f1o un chingo cada d\u00eda. Igual que a mi madre.<\/p>\n<p>Ya m\u00e1s grande,  me voy  a correr con \u00e9l,  al parque. \u00c9l con su bolsa de hule en la  panza, pa sudar las lonjitas. Subimos  las escaleras del cerro de los remedios. Felices y juntos. Padre hijo. Le\u00f3n y su cachorro.  A nadar entonces. En la alberca, directo al vestidor. Es una  mezquita  arabesca. <\/p>\n<p>Sin  rejas, ni mallas, la Ol\u00edmpica es  mar cautivo y mar de bosque. Naturaleza viva. Recuerdo imborrable. Bancas de piedra donde pones las ropas. Sin  techos ni guardia pretoriana. Ya en tarzaneras, lucimos panza y m\u00fasculos, en reposo, a la regadera,  capilla como el monumento a la revoluci\u00f3n en chiquito, los chorros de agua a presi\u00f3n reviven hasta los muertos.   <\/p>\n<p>Mi ap\u00e1  a nadar los cincuenta metros varias veces. Yo en la parte baja busco perlas en el fondo. Vigilo por si veo aparecer tiburones y dar el grito de alarma. Mi padre me cuenta  que frente a la alberca, una ma\u00f1ana se estrell\u00f3 una avioneta. Mi t\u00edo  Manuel, el hermano mayor de mi padre, fue testigo presencial. No s\u00e9 el a\u00f1o. Es una historia de la familia. \u00bfTe animas a saltar desde el trampol\u00edn, mijo? Yo te espero  abajo. El chiquito. El de tres metros. \u00bfChiquito? Yo lo miro tan alto como la Catedral. Trago saliva. No puedo defraudarlo.   <\/p>\n<p>El primer salto es el  dif\u00edcil. Ese hombre me ama m\u00e1s que nada en el mundo. Me esperan para recibirme en sus brazos. Jam\u00e1s permitir\u00e1 que est\u00e9 en peligro o me da\u00f1e.  Me cuida desde que nac\u00ed y lo har\u00e1 hasta  su muerte, a sus 76 a\u00f1os.  <\/p>\n<p>Subo a los escalones, obligado por la filosa espada de barba negra, el pirata m\u00e1s temible de los siete mares. Condenado a saltar desde la tabla para fest\u00edn de los tiburones. Ya en la punta del trampol\u00edn me encomiendo a Santo, Tarzan, Kaliman, Llanero Solitario&#8230; Gelatina son mis piernas. Los gritos de mi padre me alientan. Mi padre ha saltado desde  cinco mil metros, en paraca\u00eddas, de chuta, paracaidista de la Fuerza \u00c1rea Mexicana: \u201cpor calles y cruceros, desfilan los culeros del Heroico  colegio Militar. Todos son una mamada comparados con la FAM\u201d reza el himno no oficial de los paracaidistas. As\u00ed que hijo de tigre, pintito. A saltar sin paraca\u00eddas. Y alzo el vuelo al mejor estilo de nalgas, caigo y me hundo en el silencio del agua, una mano fuerte, amorosa me saca. Yo me abrazo. No quiero soltarlo. No me dejes padre. No me dejes nunca. <\/p>\n<p> Re\u00edmos. Yo orgulloso de que mi padre este orgulloso de mi valent\u00eda. Si mi madre nos viera, ya hubiera crucificado a mi viejo. O sacado sus ojos, m\u00ednimo. <\/p>\n<p>El  siguiente reto es el trampol\u00edn de diez metros. Lo escalo con mi pasamonta\u00f1as, mi valor temerario de conquistador del Everest. Ya tengo diez a\u00f1os, carajos. Ya soy un hombre como mi progenitor.  Subo paso a paso las escaleras, entre el zumbido de aeroplanos,  gritos de cabras monta\u00f1eras. Uno que otro Yeti me mira en la oscuridad. En  los niveles,  me detengo a traspirar  el miedo. Casi alcanzo a ver los hoyuelos del planeta Marte.  Llego a la c\u00faspide. Estoy en la cima  del mundo. Miro y admiro el paisaje desde las alturas, algunas nubes me traspasan. \u00a1Son de algod\u00f3n, de algod\u00f3n!  <\/p>\n<p>El panorama es celestial. En la cima de los arboles anidan \u00e1guilas. La gente son  hormigas. En  la  Catedral, Beatriz me saluda.  Pasan dos pel\u00edcanos roz\u00e1ndome. Una cig\u00fce\u00f1a cargando un llor\u00f3n beb\u00e9.  Casi puedo oler a Dios.  <\/p>\n<p>Los gritos de mi padre me despierta del ensue\u00f1o. Avanz\u00f3  por la tabla ya con la experiencia de mi \u00fanico salto de tres metros. Ya con el aplomo de un consumado clavadista. En el filo del trampol\u00edn, a diez  kil\u00f3metros de distancia me paniqueo. \u00bfY si no le atino? \u00bfY si caigo afuera? Cierra los ojos y l\u00e1nzate, escucho la voz de mi sensei , el Santo. Al  abismo! A las profundidades del viento. A descubrir el secreto de las aves. Pies por delante, me enrizo cual erizo. Una mano a la nariz, la otra a mis huevitos. Hay que proteger los tesoros nacionales. Las joyas de la familia. Caigo con pies, nalgas, panza, callos y papada por delante. \u00a1Ah  la emoci\u00f3n del p\u00e1jaro!, el viento golpeando el rostro, en el trayecto saludo a dos \u00e1ngeles, a una gaviota. A superman no, me cae gordo. <\/p>\n<p>Hundo mi cuerpo en el agua.  En el   fondo,  las sirenas, los delfines, Neptuno y sus tesoros. Emerjo  a la superficie, nado como mi padre me ense\u00f1\u00f3. El mundo  me pertenece. El  mundo es hermoso en el silencio acuoso. De golpe a la superficie, mi padre me espera. Mi padre sonr\u00ede. Yo sonri\u00f3. Neptuno sonr\u00ede. Mi mundo es hermoso. Mi padre es hermoso. Te amo chuchis. Gracias por ser tu hijo. Gracias por ser mi Padre. <\/p>\n<p>-Si les interesa algunos de mis libros. Las muertes de Ferm\u00edn ( cuentos), Cr\u00f3nicas de Duranghetto, Laura Sinaloa( poes\u00eda),Tengo cerca de 17 libros.  informes por inbox. Esta cr\u00f3nica es de mi proximo libro \u201cDurango: cr\u00f3nicas nost\u00e1lgicas  . Todav\u00eda no tengo claro el t\u00edtulo) watsap 618030702<\/p>\n<p>Gracias por leerme. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Extracto del libro, Durango: Cr\u00f3nicas nost\u00e1lgicas de Jes\u00fas Mar\u00edn -todav\u00eda a buen recaudo de mi amigo el poeta y escritor<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":20689,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-20694","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/abrelatas-agv.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20694","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/abrelatas-agv.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/abrelatas-agv.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/abrelatas-agv.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/abrelatas-agv.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=20694"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/abrelatas-agv.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20694\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20695,"href":"http:\/\/abrelatas-agv.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/20694\/revisions\/20695"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/abrelatas-agv.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/20689"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/abrelatas-agv.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=20694"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/abrelatas-agv.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=20694"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/abrelatas-agv.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=20694"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}